domingo, 1 de julio de 2018

¿Quienes fueron LOS CURAS CAMINEROS?

LOS CURAS CAMINEROS DEL SUR MERIDEÑO









El 14 de marzo de 1954 se concluyó la carretera que se inició en Santa Cruz de Mora, aldea San Isidro Alto y terminó en Canaguá. Fue todo un acontecimiento. Los principales promotores de este hecho fueron el padre José Eustorgio Rivas y don Eugenio Mora Molina. 
A unos 12 Km de Canaguá, en la vía que va hacia El Molino hay un curioso monumento con el motor de uno de los primeros jeeps que llegaron al pueblo (ver foto 15 de la ruta Estanques-Canaguá-Las González. En 1955 se comenzó a construir la carretera que va desde Canaguá a Guaraque vía Capurí (1)

 









LOS SACERDOTES CAMINEROS:


  VICENTE ALARCON EN GUARAQUE, CRESCENCIO PARRA EN MUCUTUY, ALEJANDRO ARIAS EN PUEBLO NUEVO, BOANERGES UZCÁTEGUI EN EL MORRO Y PEDRO A MORENO EN ARICAGUA  Y ACEQUIAS  llevaron los primeros carros  jeep a esos pueblos con las famosas cayapas .POR LOS AÑOS DE 1954 A 1960.









 
 BIBLIOGRAFIAS
LOS TEXTOS Y LAS FIGURAS ESTAN TOMADAS EN SU MAYORÍA DEL INTERNET ESPECIALMENTE DE LAS PAGINAS DE
WIKIPEDIA
 
 Don Tulio Febres Cordero               HISTORIA Y VARIEDADES
Pbro. Dr. Alfonso Vaz                         Bolívar Católico
Mons. Constantino Maradei            Venezuela su Iglesia y sus                            gobiernos 
José Gil Fortoul  Historia Constitucional de   Venezuela
ENCICLOPEDIA DE VENEZUELA
 
EL AUTOR. PBRO LCDO PEDRO A MORENO U
EDICIÓN, MUSICALIZACIÓN  Y  MONTAJE EN  POWER  POINT       

ING.  J GUIDO MORENO U.

LITURGIA

LITURGIA

Se denomina liturgia a la forma con que se llevan a cabo las ceremonias en una religión.
Las sociedades practican rituales, o conjunto de ritos, con connotaciones de tipo religioso o ceremonial en las bodas, entierros y demás momentos importantes de la vida individual o colectiva, y las religiones reglamentan, aunque en diferente medida, el modo en que se debe efectuar el culto en los lugares públicos, especialmente en los templos.

Liturgia católica, en sentido general objetivo, es lo mismo que culto público de la Iglesia y puede definirse como "el conjunto de acciones, fórmulas y cosas con que, según las disposiciones de la Iglesia católica, se da culto público a Dios". En un sentido más teológico puede definirse como "todo culto público del Cuerpo místico de Jesucristo, o sea de la Cabeza y de sus miembros" ó como "el ejercicio del Sacerdocio de Jesucristo por la Iglesia" (Pío XII, Mediator Dei). Es también parte de la Sagrada Tradición. En el Magisterio de la Iglesia, la palabra liturgia se usa por primera vez en la encíclica Inter Gravissimas (1832) de Gregorio XVI. Sin embargo, se usará regularmente sólo desde el pontificado de San Pío X a inicios del siglo XX. La palabra liturgia se usa también como ciencia litúrgica, o sea, el conocimiento científico y sistemático del culto público en cuanto lo ha ordenado y prescrito la Iglesia. v



ARANCELES

ARANCELES



LA administración de sacramentos y sacramentales son conocidas vulgarmente con el nombre de estipendios. A pesar de ser un tema polémico y cuestionado desde diferentes sectores eclesiales, la Iglesia ha defendido la legitimidad de la percepción de limosnas y oblaciones con ocasión de la administración de los sacramentos y sacramentales. La limosna del estipendio de la misa claramente tiene un carácter religioso, ya que se destina a ayudar a la Iglesia en sus necesidades: nada tiene que ver ni con una paga del valor espiritual de la misa, ni siquiera con una compensación por las acciones que realiza el sacerdote . Se ha intentado quitar, por consiguiente, el carácter de tasa o tributo, que tenían anteriormente las aportaciones económicas, ofrecidas con ocasión de la administración de los sacramentos y sacramentales, y se ha insistido en el carácter de aportación de los fieles, siguiendo, en parte, la recomendación establecida en el Directorio sobre el ministerio pastoral de los obispos. Siendo, por lo tanto, muy problemática su supresión por las razones citadas, la actual legislación canónica mantiene su legalidad de forma general en el canon 848 y en especial la de los estipendios de las misas, cánones 945-948, calificando el canon 1264.2 ambiguamente el carácter técnico de estas aportaciones como de "oblaciones definidas", que parece ser un término medio entre la libre oblación y la tasa o tributo. Y presupuesta su legitimidad, el canon 1264.2 se limita a indicar la autoridad competente para su establecimiento: la reunión de los obispos de cada provincia eclesiástica, no necesitando que sea aprobadas por la Sede Apostólica. Al mismo tiempo esta norma está reforzada con determinadas medidas disciplinarias y penales: el canon 848 prohíbe pedir más de las oblaciones determinadas por la autoridad competente; está penalizado celebrar o recibir los sacramentos de simonía -canon 1380-, y obtener de forma ilegítima un lucro con los estipendios de la misa -canon 1385- . Existen varios tipos de estipendios: los ofrecidos para la celebración de la Santísima Eucaristía -canon 945-958-. Ya no se hace mención en el Sacramento de matrimonio ni de las tasas de la curia diocesana con ocasión de las dispensas matrimoniales -canon 1056 del Código de 1917-, ni de los derechos de estola, que correspondían al párroco propio en la celebración del matrimonio -canon 1097.3 del Código de 1917-. Las tasas funerarias, que en el Código de Derecho Canónico, de 1917, se regulaban prolijamente en los cánones 1234-1235 y daban lugar a la denominada "porción parroquial" -canon 1236-1237-, las simplifica enormemente en el acutal canon 1181: establece una remisión al 1264, con la única salvedad de que se evite cualquier acepción de personas por razón de las tasas percibidas o de que los pobres no queden privados de las exequias debidas por esta misma

CELIBATO

Celibato es la renuncia al matrimonio, implícita o explícita, que hacen los que reciben el Sacramento de las Órdenes en cualquiera de los grados más altos para la más perfecta observancia de la castidad. Como veremos, el carácter de esta renuncia es variamente entendido en la Iglesia Latina y en la Oriental. Hablando, por el momento, sólo de la cristiandad occidental, cuando los candidatos a las Órdenes se presentan para el grado de subdiácono, al comienzo de la ceremonia los obispos les advierte solemnemente sobre la gravedad de la obligación en que están incurriendo. Les dice:
"Ustedes deben considerar ansiosamente una y otra vez qué clase de carga es esta que están tomando sobre ustedes por su propia voluntad. Hasta aquí ustedes son libres. Aún pueden, si lo desean, regresar a las metas y deseos del mundo (licet vobis pro pro artitrio ad caecularia vota transire). Pero si ustedes reciben esta orden (la del subdiaconado) ya no será lícito volver atrás. Se les requerirá continuar al servicio de Dios, y con su ayuda observar la castidad y estar atado para siempre en el ministerio del altar, para servir a quien reinará.”
Al continuar adelante a pesar de esta advertencia, cuando se les invita a ello, y al cooperar en el resto del servicio de ordenación, se entiende que el candidato se obliga igualmente a un voto de castidad. A partir de ahora no puede contraer un matrimonio válido, y cualquier transgresión en materia de este voto no sólo es un grave pecado en sí, sino que incurre en la culpa adicional de sacrilegio.

CATEQUISTAS

CATEQUISTAS                                                     
En la religión católica se denomina catequesis (del griego κατηχισμός, de κατηχεῖν "instruir") a la tradición del depósito de la fe a los nuevos miembros que se inician en la Iglesia católica y su posterior instrucción. Se encuentra en el origen mismo del cristianismo, completando la doctrina transmitida en primer lugar por el kerigma, y, durante los primeros siglos, especialmente en la época de los Padres de la Iglesia, constituyendo la doctrina fundamental sobre la que se edifica la homilía, de gran carácter espiritual.
La catequesis en la edad moderna
En la Edad Antigua se impartía principalmente durante la etapa del catecumenado, es decir, antes de la incorporación a la Iglesia por medio del rito bautismal. Aunque ya en la era apostólica era habitual el bautismo de niños, como se deduce del testimonio del Nuevo Testamento1 y los Padres de la Iglesia,2 si los primeros siglos han sido los de mayor desarrollo e institucionalización de la catequesis, fue por el gran número de bautismo de adultos que se daba en aquella época, cuyo catecumenado comprendía cuatro etapas: Primera predicación. Una primera etapa que se enraizaba en la tradición del kerigma apostólico, con una primera instrucción a paganos que desconocían casi por completo la doctrinas de la fe y de la vida cristiana, que concluía con la admisión al catecumenado.
Auditoría o catecumenado

Durante la segunda etapa, los aspirantes (llamados auditores en occidente, y en oriente catecúmenos) comenzaban a formarse en escuelas catequéticas, como la de Alejandría, dirigida en el siglo III por Orígenes. Asistían además a la primera parte de la Misa, donde, con frecuencia, los obispos solían dirigirse a ellos en sus homilías; pero no podían asistir a la celebración de la Eucaristía. Este período de instrucción solía durar tres años. Tradición de la fe y Bautismo. La siguiente etapa era una preparación inmediata al bautismo, donde los candidatos, en presencia del obispo y los presbíteros, eran presentados ante la comunidad por sus padrinos. El obispo entonces pronunciaba una homilía conocida como Procatequesis, dando comienzo al período instrucción previa al bautismo, que se extendía durante todo el tiempo de Cuaresma. Concluía en la cuarta semana de Cuaresma con la Traditio-Symboli, o comunicación oficial del Símbolo de la fe por parte del obispo a los catecúmenos. Entonces tenía comienzo la catequesis propiamente dicha, que tenía un doble aspecto: formación en la doctrina, y formación espiritual, de ruptura con las costumbres paganas. Este tercer período del catecumenado concluía con el bautismo de los catecúmenos.

DIOCESIS Y ARQUIDIOCESIS

 DIOCESIS Y ARQUIDIOCESIS
 
Diócesis es el distrito o territorio cristiano en que tiene y ejerce jurisdicción eclesiástica un prelado: arzobispo, obispo, etc. El nombre proviene de tiempos de los romanos, ya que se le designaba el nombre de diócesis a las divisiones administrativas posteriores al siglo III. Un templo pertenece a una parroquia. Varias parroquias agrupadas suelen pertenecer a un decanato o arciprestazgo, los cuales agrupados pertenecen a una diócesis. Las diócesis se pueden agrupar, a su vez, en provincias eclesiásticas, a la cabeza de las cuales se halla una archidiócesis.
Cuando una diócesis carece de pastor (el obispo), se dice que está vacante o impedida.
El término diócesis es utilizado por distintas iglesias cristianas, siendo la más extendida la Iglesia Católica, cuyo Código de Derecho Canónico la define en el canon 369 como:
La diócesis es una porción del pueblo de Dios, cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la cooperación del presbiterio, de manera que, unida a su pastor y congregada por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular, en la cual verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo una santa, católica y apostólica.1







Una diócesis titular en la Iglesia Católica Romana es un obispado o arzobispado del que hoy existe únicamente su título y es conservado su recuerdo. Se la concede a un obispo o arzobispo, quien no es un ordinario diocesano, sino que es un dignatario de la Curia Romana, un obispo auxiliar o el jefe de una jurisdicción misional como, por ejemplo, un vicariato apostólico.